A los bebés de esta edad no sólo les gusta que otras personas se comuniquen con
ellos, sino que también ellos mismos llaman la atención y quieren comunicarse
con otras personas. Se hace amigo y entrega su confianza a cualquier persona que
le haga una morisqueta o le sonría. Diferencia también a personas conocidas de
extrañas con más certeza, aunque si el padre o algún otro conocido no fue visto
durante muchos días podrá tomarlo como un extraño.
La relación contigo se
hace más mucho más profunda, ya que está aprendiendo sobre las cosas que te
gustan o te disgustan y utilizará estas "artimañas" para llamar tu atención. No
sólo llora para conseguirla, ahora también te hará morisquetas y algunos
sonidos. Dentro de pocos meses desarrollará la habilidad para hacerte saber qué
es lo que quiere, lo que piensa y lo que necesita.